Cannabis

¿Cannabis prehistórico en Alemania? El descubrimiento que intriga a los científicos

Published

on

PUBLICITE

Un descubrimiento inesperado en el Museum für Naturkunde Berlin podría dar un vuelco a lo que creíamos saber sobre la historia antigua del cannabis. Mientras catalogaban una colección botánica y paleontológica, los investigadores del museo se toparon con un fósil espectacular: una impresión de una hoja conservada en barro fosilizado, atribuida al género Cannabis. Ahora se están realizando nuevos análisis para confirmar si realmente se trata del espécimen más antiguo conocido de esta planta.

El anuncio, publicado por el museo el 17 de abril de 2026, ya está generando un gran interés. Y con razón: si se valida la identificación, esta hoja podría hacer retroceder varias decenas de millones de años la aparición documentada del género Cannabis.

Un fósil que podría tener 56 millones de años

El espécimen en cuestión no es nuevo. Fue descrito ya en 1883 por el científico Paul Friedrich, con el nombre de Cannabis oligocaenica. Sin embargo, este nombre es engañoso. Contrariamente a lo que indica la referencia al Oligoceno, una datación más reciente situaría el fósil en el Eoceno inferior, hace unos 56 a 48 millones de años.

Esta cronología lo cambia todo. Hasta ahora, las pruebas más antiguas del cannabis se basaban principalmente en análisis de polen, que databan del Mioceno, hace unos 20 millones de años. Estos datos apoyan en general la idea de que la Cannabis sativa especie se originó en el noroeste de China, una región que aún hoy se considera su hábitat natural histórico.

Mientras tanto, estimaciones basadas en la genética de plantas modernas sugieren que el género Cannabis podría remontarse a unos 28 millones de años. El fósil de Berlín, de confirmarse, superaría con creces estas estimaciones.

El fósil procede de los alrededores de Eisleben, en Sajonia-Anhalt, en el corazón de la actual Alemania. Este detalle podría poner en entredicho un consenso ampliamente establecido: el de un origen estrictamente centroasiático del cannabis.

La idea de que los antepasados del Cannabis pudieran haber florecido en Europa Central en una época tan remota abre nuevas vías sobre la migración de las plantas y la evolución de los ecosistemas del continente.

El museo señala, sin embargo, que aún no es posible una identificación definitiva. La morfología de la huella es sorprendentemente similar a la de las hojas modernas, con una característica forma lanceolada y dentada. Pero faltan algunos elementos clave.

Pistas… pero aún no hay pruebas absolutas

Uno de los principales problemas radica en la ausencia de estructuras microscópicas, como los tricomas. Estas glándulas resinosas son esenciales en las plantas modernas, ya que producen THC (tetrahidrocannabinol) en particular, una molécula que desempeña un papel defensivo contra los depredadores.

Sin estos marcadores, la atribución al género Cannabis sigue siendo frágil, aunque el parecido visual sea sorprendente. Por lo tanto, los investigadores tienen que investigar más a fondo para descartar cualquier confusión con especies estrechamente relacionadas pertenecientes a la familia Cannabaceae, que también incluye el lúpulo.

No obstante, el museo plantea una hipótesis intrigante: si esta planta creció realmente en Europa durante el Eoceno, podría haber formado parte del paisaje natural mucho antes de la aparición de las sociedades humanas.

Click to comment

Trending

Salir de la versión móvil