Desde el 1 de abril, todos los médicos de cabecera pueden recetar cannabis medicinal a pacientes que sufran dolores crónicos rebeldes.
Hasta ahora, sólo unos 250 médicos especialistas estaban autorizados a recetar cannabis, lo que limitaba el acceso de los pacientes. Con la nueva normativa, los médicos de cabecera tienen derecho a recetar cannabis como alternativa a opiáceos como la morfina o el fentanilo.
Petr Šonka, presidente de la Asociación de Médicos de Cabecera, acogió con satisfacción el cambio, afirmando «El cannabis es significativamente menos peligroso y no tiene un efecto tan potente. Por tanto, sería extraño que los médicos de cabecera no pudieran recetarlo.»
¿Quién puede beneficiarse de la nueva normativa?
Los pacientes que sufren dolor crónico y no responden a los tratamientos convencionales son los primeros beneficiarios de esta reforma. Además, los menores de 18 años con enfermedades oncológicas o incurables tendrán ahora acceso a tratamientos a base de cannabis como parte de los cuidados paliativos. Sin embargo, para otras afecciones como trastornos neurológicos o síntomas relacionados con el cáncer, las recetas seguirán siendo gestionadas por especialistas.
Con la nueva ley, un paciente puede recibir hasta 180 gramos de cannabis medicinal seco al mes, o una cantidad equivalente en forma de extracto. Otro cambio significativo es que ahora los pacientes pueden recibir un suministro para tres meses por receta, en lugar de tener que renovarla cada mes.
Aumento de la demanda y el consumo de cannabis medicinal
La República Checa ha experimentado un aumento constante del consumo de cannabis medicinal desde su legalización inicial en 2013. En el primer año, se distribuyó menos de un kilogramo. Para 2021, esa cifra había aumentado a más de 100 kilogramos, y para 2023, era de casi 320 kilogramos.
El Observatorio Nacional de Drogas y Toxicomanías estima que alrededor de 600.000 personas en el país consumen cannabis exclusivamente con fines médicos, mientras que más de un millón de checos lo han probado para automedicarse en el último año. A pesar de estas cifras, el número total de pacientes a los que se prescribe cannabis oficialmente sigue siendo inferior, lo que sugiere que muchos siguen accediendo a él al margen del sistema médico.
Los partidarios de la reforma creen que el cannabis es una alternativa más segura a los analgésicos opioides tradicionales. Según el médico Pavel Kubů, las nuevas normas simplifican el proceso para los pacientes y reducen los obstáculos burocráticos asociados a la obtención de cannabis medicinal.
Además, las compañías de seguros de salud cubren una parte significativa de los costes desde 2020, reembolsando hasta el 90% de los gastos por hasta 30 gramos al mes. En 2022, la Compañía General de Seguros de Salud pagó 17,2 millones de coronas checas por tratamientos con cannabis medicinal, beneficiando a aproximadamente 3.200 pacientes.
Aún queda mucho camino por recorrer
A pesar de los avances logrados, aún quedan algunos obstáculos. La normativa sigue limitando las prescripciones de cannabis a dolores crónicos cuando las recetan los médicos de cabecera, mientras que dolencias como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson y los síntomas relacionados con el VIH siguen requiriendo la aprobación de un especialista.
La asequibilidad es otro problema. Aunque los seguros cubren parte del coste, el precio de los tratamientos a base de cannabis aún puede superar los límites nacionales de reembolso de medicamentos, lo que los convierte en una carga económica para algunos pacientes. Pavel Kubů sugirió que las futuras reformas podrían incluir centros especializados con financiación específica para mejorar aún más el acceso de los pacientes.
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