Más de dos años después de su aprobación por unanimidad, la provincia argentina de Chubut ha aprobado por fin la normativa necesaria para la aplicación de la ley Salomé, un texto legislativo histórico que regula el cannabis medicinal, el cultivo doméstico y el cáñamo industrial en la provincia. Esta decisión abre nuevas vías de acceso a los tratamientos a base de cannabis para los pacientes, al tiempo que sienta las bases de una industria provincial regulada, en paralelo a la normativa nacional.
El gobernador Ignacio Torres ha firmado el decreto n.º 1680/2026, por el que se aplica la Ley I n.º 790, aprobada inicialmente en septiembre de 2024. Anunciadas el 28 de octubre de 2026, estas normas establecen los procedimientos de registro de pacientes, reconocen el papel de las organizaciones de la sociedad civil y crean un marco para la concesión de licencias para la producción y distribución de cannabis.
Un nuevo registro provincial para pacientes
En el centro de esta normativa se encuentra la creación del Registro de Usuarios de Cannabis de Chubut (REUSCCH), que dependerá de la Secretaría Provincial de Salud.
Este registro está destinado a los residentes que no estén inscritos en REPROCANN, el programa nacional argentino de registro para el cannabis medicinal, y que necesitan una autorización para cultivar cannabis con fines médicos, terapéuticos o paliativos.
El marco normativo prevé varias modalidades de acceso, entre ellas el cultivo personal en el domicilio, el cultivo para familiares o personas a cargo, así como el abastecimiento a través de organismos autorizados.
Las asociaciones, fundaciones y otras organizaciones de la sociedad civil también contarán con un reconocimiento oficial dentro del sistema provincial. Estos grupos, que históricamente han desempeñado un papel importante a la hora de ayudar a los pacientes a obtener tratamientos, estarán obligados a registrarse y a cumplir con obligaciones sanitarias y administrativas específicas.
Es importante señalar que el registro provincial no sustituye a REPROCANN ni prevalece sobre la legislación nacional. Ambos sistemas deberán funcionar dentro del marco de sus respectivas competencias jurídicas.
La normativa establece asimismo un procedimiento que permite a las farmacias y centros sanitarios autorizados adquirir flores de cannabis y derivados de productores autorizados y dispensarlos a pacientes registrados que cuenten con la receta médica correspondiente.
¿Por qué se denomina «ley Salomé» a la legislación sobre el cannabis de Chubut?
El nombre de esta legislación refleja las luchas personales que se esconden tras el movimiento a favor del cannabis medicinal en Argentina. Salomé es la hija de Berta Tachek, presidenta de la Asociación para el Cannabis Terapéutico de Puerto Madryn, cuya labor de defensa contribuyó a llevar el tema ante los legisladores provinciales.
Los esfuerzos de la Sra. Tachek por conseguir tratamientos a base de cannabis para su hija y otros pacientes han estado estrechamente vinculados a esta iniciativa legislativa. A propuesta del diputado provincial Juan Pais, la ley recibió el nombre de Salomé, según informan ElPlanteo.
El 26 de septiembre de 2024, los 27 miembros de la Asamblea Legislativa de Chubut votaron a favor de la ley, lo que puso de manifiesto un consenso político excepcionalmente amplio.
La ley inicial establecía un plazo de 30 días para la publicación de los reglamentos y un plazo de 90 días para la puesta en marcha del registro y de la agencia provincial. Ambos plazos han vencido sin que se haya establecido el marco administrativo necesario.
En septiembre de 2026, varias organizaciones denunciaron públicamente este prolongado retraso, que había dejado sin efecto, en gran medida, importantes disposiciones de la ley. El decreto recientemente firmado colma, por tanto, un vacío normativo que persistía desde hacía más de dos años.
Un impulso también para el cáñamo
Más allá del acceso de los pacientes, la ley Salomé tiene como objetivo convertir a Chubut en un centro regional para la producción de cannabis medicinal y el desarrollo del cáñamo industrial. La normativa crea la Agencia de Chubut para el Cáñamo Industrial y el Cannabis Medicinal (ACCICANN), un organismo descentralizado dependiente del Ministerio Provincial de Producción.
La ACCICANN supervisará la concesión de licencias, las autorizaciones y el cumplimiento normativo a lo largo de toda la cadena de producción, incluyendo el cultivo, la transformación, el almacenamiento, el transporte, la industrialización y la comercialización. Argentina ha abierto recientemente su mercado a las flores y la biomasa de cáñamo con un 1 % de THC.
Las licencias provinciales tendrán una validez mínima de cinco años. Las empresas que ya cuenten con autorizaciones nacionales también se beneficiarán de procedimientos simplificados para adaptar sus actividades a los requisitos provinciales.
En lo que respecta al cáñamo industrial, la normativa introduce procedimientos simplificados de autorización agrícola e industrial, con el fin de abrir nuevas perspectivas a los productores y empresas locales.
Chubut apuesta por la inversión, el empleo y el desarrollo científico
El Gobierno provincial ha presentado esta normativa como una oportunidad para diversificar una economía históricamente dependiente de las industrias agrícolas y extractivas tradicionales. Las autoridades prevén que un sector regulado del cannabis y el cáñamo podría estimular la inversión privada, apoyar el espíritu empresarial local y generar demanda de equipamiento, servicios especializados y mano de obra cualificada.
La investigación científica también es un tema clave. La legislación fomenta la colaboración entre productores, universidades e institutos de investigación con el fin de desarrollar nuevas tecnologías, mejorar las prácticas de producción y profundizar en el conocimiento sobre las aplicaciones médicas del cannabis.
Asimismo, prevé programas de formación dirigidos a profesionales sanitarios, funcionarios, fuerzas de seguridad, productores y organizaciones comunitarias.
Un sistema de trazabilidad, puesto en marcha conjuntamente por la Secretaría de Salud y la ACCICANN, permitirá supervisar las actividades de la cadena de suministro.
Durante la presentación oficial, el secretario de Salud, Sergio Wisky, también elogió el origen participativo de esta legislación:
«Esta ley no surge de la idea de un legislador, sino de la de los consumidores, los productores, las organizaciones y las instituciones».
El Gobierno ha reconocido que la aplicación se llevará a cabo de forma progresiva y requerirá disposiciones administrativas adicionales para ultimar los últimos detalles, en particular los procedimientos de registro, los mecanismos de concesión de licencias y los sistemas de supervisión.
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