Un nuevo estudio preclínico sugiere que la combinación de cannabidiol (CBD) y cannabigerol (CBG) en una formulación nanoencapsulada podría modular las respuestas inflamatorias en modelos experimentales de lesión intestinal.
Publicado en Drugs Drug Candidates a principios de 2026, el estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León en México compara formas libres y nanoencapsuladas de CBD y CBG, administradas individualmente o juntas, utilizando modelos celulares y animales de colitis inducida químicamente.
Cortar la inflamación intestinal con la administración de cannabinoides
Las enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, son dolencias crónicas caracterizadas por la desregulación inmunitaria y la inflamación persistente del intestino. Aunque los tratamientos actuales pueden reducir los síntomas, suelen tener limitaciones, como una eficacia incompleta y efectos secundarios.
El sistema endocannabinoide desempeña un papel regulador en la permeabilidad intestinal, la señalización inmunitaria y las vías inflamatorias, lo que convierte a los cannabinoides en un tema de creciente interés en la investigación gastrointestinal. Estudios anteriores han demostrado que el CBD y la CBG pueden influir en los mediadores inflamatorios a través de interacciones con los receptores CB1 y CB2, los PPAR y las vías relacionadas con NF-κB.
Sigue existiendo un reto importante: los fitocannabinoides son poco solubles en agua y tienen baja biodisponibilidad oral, lo que limita su potencial terapéutico.
Para superar estas limitaciones, los investigadores recurrieron a sistemas de administración basados en la nanotecnología, utilizando Eudragit L100, un polímero sensible al pH utilizado habitualmente en formulaciones de fármacos entéricos. Este polímero permanece intacto en entornos ácidos y se disuelve a niveles de pH más elevados, lo que permite su administración selectiva en el intestino.
El CBD y el CBG se encapsularon juntos en una proporción 1:1 en nanopartículas de Eudragit L100 y se probaron junto con cannabinoides no encapsulados. Según el estudio, las nanopartículas mostraron un tamaño consistente, baja polidispersidad y una eficacia de encapsulación satisfactoria, parámetros clave para sistemas estables de administración de fármacos.
Resultados obtenidos en modelos celulares y animales
Se realizaron experimentos in vitro utilizando células epiteliales intestinales Caco-2 expuestas a TNBS, un agente químico utilizado habitualmente para inducir lesiones inflamatorias. Mientras que el CBD y el CBG libres redujeron la actividad metabólica celular de forma dependiente de la dosis, su combinación nanoencapsulada preservó la viabilidad celular en condiciones inflamatorias, especialmente tras una exposición prolongada.
Los efectos se evaluaron además en un modelo de colitis inducida por TNBS en ratones, que imita características clave de la inflamación intestinal, como la erosión epitelial y la infiltración de células inmunitarias. Los ratones tratados con CBD:CBG libre o nanoencapsulado mostraron una reducción del daño tisular en comparación con los animales no tratados. El análisis histológico reveló la conservación parcial de la estructura epitelial y la producción de mucina en los grupos tratados.
A nivel molecular, el estudio informó de cambios en los marcadores inflamatorios. Los cannabinoides nanoencapsulados en dosis bajas aumentaron la expresión de IL-4, una citoquina antiinflamatoria, al tiempo que redujeron el TNF-α, un mediador proinflamatorio central. De todas las condiciones probadas, la formulación nanoencapsulada de dosis baja produjo la modulación más consistente de ambos marcadores.
Un paso preclínico, no una conclusión clínica
Los autores señalan que estos resultados siguen siendo preclínicos. Los modelos celulares no pueden reproducir toda la complejidad de las enfermedades intestinales inmunomediadas, y los resultados obtenidos en animales no pueden transponerse directamente a los humanos. El objetivo del estudio no era evaluar la sinergia farmacológica entre el CBD y el CBG, sino los efectos aditivos en un entorno experimental controlado.
No obstante, los datos sugieren que la nanoencapsulación puede alterar la forma en que los cannabinoides interactúan con el tejido intestinal inflamado, potenciando potencialmente los efectos protectores y mitigando al mismo tiempo la citotoxicidad.