Tras nuestro anterior artículo dedicado a los decretos de aplicación del cannabis medicinal, que siguen bloqueados en el Ministerio de Sanidad, los pacientes pasan a la ofensiva. Catorce asociaciones han enviado una carta abierta al primer ministro, en la que piden al Gobierno que desbloquee un expediente que condiciona el futuro del acceso al cannabis con fines médicos en Francia.
Su mensaje se resume en una frase: «100 000 pacientes ya no pueden esperar más». Una cifra que, según las asociaciones, corresponde al número de personas que podrían beneficiarse de los tratamientos en las indicaciones seleccionadas.
Un nuevo retraso para el cannabis medicinal en Francia
El régimen francés sigue pendiente de la publicación de varios decretos y órdenes ministeriales. Sin embargo, el marco legislativo fue aprobado por el Parlamento en diciembre de 2023, tras la fase experimental iniciada en 2021. Pero, casi tres años después, aún no se han publicado los textos normativos necesarios para su aplicación.
Esta situación está teniendo ya consecuencias concretas en el calendario. Las audiencias que la Alta Autoridad Sanitaria (HAS) debía organizar los días 20 y 21 de octubre de 2026 para evaluar los medicamentos a base de cannabis se han aplazado, a falta del decreto que permita continuar con sus trabajos.
Este contratiempo también pone en peligro el objetivo de que los medicamentos estén disponibles en enero de 2027, calendario que se había presentado a las asociaciones.
Las asociaciones reclaman la publicación inmediata de los textos
En su carta, las organizaciones recuerdan que las indicaciones y las modalidades de prescripción y dispensación ya se han elaborado durante la fase experimental. Por lo tanto, consideran que el asunto ya no se encuentra en la fase de debate sobre el principio del cannabis medicinal, sino en la de la aplicación del marco adoptado.
«El Parlamento se ha pronunciado. El marco legislativo existe. Se han definido las indicaciones, la ANSM ha iniciado sus trabajos y la Alta Autoridad Sanitaria espera que se le remita el asunto para iniciar los suyos. En la actualidad, el avance de los trabajos está en suspenso a falta de la publicación de los decretos y órdenes ministeriales».
Las asociaciones solicitan, por tanto, la publicación «sin demora del decreto de aplicación y de sus órdenes», examinados por el Consejo de Estado en julio de 2025, así como del decreto necesario para que la Comisión de Transparencia continúe con la evaluación, cuyo envío al Consejo de Estado se había anunciado, aunque ahora ya no hay certeza al respecto.
Pacientes que siguen atrapados en un periodo de transición
El ensayo francés sobre el cannabis terapéutico, puesto en marcha en marzo de 2021, concluyó oficialmente a finales de 2024, con un periodo transitorio que permite a los pacientes aún afectados continuar con su tratamiento. Aproximadamente 650 pacientes seguirían incluidos en la actualidad, frente a los varios miles que participaban durante la fase experimental.
Las indicaciones en cuestión incluyen, en particular, los dolores neuropáticos refractarios, algunas epilepsias farmacorresistentes, las espasticidades dolorosas graves, ciertos síntomas rebeldes en oncología y situaciones paliativas. Las asociaciones insisten en que se trata de pacientes en un callejón sin salida terapéutico, para los que el dispositivo prevé una prescripción y un seguimiento por parte de profesionales sanitarios.
El colectivo también alerta sobre una posible consecuencia de esta espera: «A falta de un acceso legal y seguro, algunos pacientes pueden verse tentados a recurrir a canales clandestinos», con los riesgos que conlleva la falta de control de los productos y de seguimiento médico.
Ahora todas las miradas se dirigen hacia el Gobierno
Más allá de la publicación de los textos, las catorce asociaciones solicitan un calendario oficial en el que se especifiquen las etapas normativas pendientes, la fecha de finalización de los trabajos de la HAS y la de las primeras prescripciones.
La carta marca así una nueva etapa en un asunto francés que acumula retrasos. Aunque el marco jurídico existe desde 2023, el reto inmediato ya no es su adopción, sino su transposición normativa. Para los pacientes afectados, el próximo hito decisivo será, por tanto, la publicación —o no— de los textos que permitan por fin que el sistema francés entre en funcionamiento.