Cannabis medicinal

Cannabis medicinal: el 92% de los franceses, a favor; el 100%, en contra

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Según una encuesta realizada por el instituto Norstat los días 13 y 14 de abril de 2026 para la asociación de pacientes Apaiser S&C, el 92% de los franceses se declara a favor de autorizar el cannabis terapéutico, siempre que sea prescrito y supervisado por profesionales sanitarios.

La encuesta, realizada entre 1.004 personas representativas de la población, confirma una tendencia importante: el tema ya no es meramente ideológico, sino que se percibe claramente como una cuestión de salud pública.

En 2018, una encuesta de IFOP realizada para el think tank Terra Nova y el lobby participativo Echo Citoyen ya mostró que el 82% de los franceses se declaraba a favor de legalizar el cannabis medicinal. En aquel momento, este impulso alimentó la reflexión política y contribuyó a la aparición del marco experimental lanzado unos años más tarde, que desde entonces se ha ampliado en varias ocasiones.

La opinión pública está convencida

Las cifras de la encuesta muestran un nivel de consenso poco frecuente. El 90% de los encuestados declara conocer la existencia del cannabis terapéutico y afirma distinguirlo del uso recreativo. Para el 89% de los encuestados, el cannabis medicinal puede representar una alternativa útil, incluso necesaria, para ciertos pacientes que sufren dolores intensos o patologías resistentes a los tratamientos convencionales.

La encuesta también revela una creciente frustración con las autoridades. el 82% cree que las condiciones actuales de acceso siguen siendo insuficientes. Y el 79% cree que el debate sigue frenado por la persistencia de ideas preconcebidas. Más sorprendente aún: el 73% de los franceses considera que los poderes públicos no aprecian suficientemente el sufrimiento de los pacientes afectados.

Esta tendencia se inscribe en una dinámica a largo plazo. Según varios sondeos citados por las asociaciones, el apoyo no ha dejado de aumentar desde hace casi diez años, superando ahora con creces las divisiones políticas habituales.

La experimentación francesa se estanca a pesar de los resultados alentadores

En Francia, el ensayo de cannabis terapéutico, iniciado en marzo de 2021 bajo la supervisión de la ANSM, ha contado con la participación de unos 3.000 pacientes que sufren dolor neuropático, epilepsia refractaria, complicaciones relacionadas con el cáncer o situaciones de cuidados paliativos, entre otras afecciones.

Sin embargo, desde marzo de 2024 no se han admitido nuevos pacientes en el sistema. Sólo los que ya están en el sistema siguen recibiendo tratamiento. Según la asociación Apaiser, hoy sólo hay alrededor de 750. Una situación paradójica: el experimento no ha terminado oficialmente, pero está efectivamente congelado.

Sin embargo, las reacciones sobre el terreno describen una tolerancia generalmente buena, con efectos secundarios limitados, a menudo una ligera somnolencia. Varios pacientes mencionan un beneficio real para la calidad de vida, en situaciones en las que los tratamientos convencionales habían fracasado.

«Estamos hablando de un medicamento»: las asociaciones denuncian la inercia política

En RMC, el presidente de Apaiser, Mado Gilanton, trató de recordar la naturaleza del debate: «Aquí estamos hablando de un medicamento. La diferencia con el cannabis es una receta»

También insistió en el estricto marco que ya existía durante el experimento: «Es una receta de un médico, dispensada por un farmacéutico y está en aceite [ed. nota: también está en flores para vaporizar, aunque hoy ya no se suministran]. Estos productos están controlados por la ANSM, la Agencia Nacional Francesa de Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios, y tienen normas farmacéuticas».

Y sobre las preocupaciones que a menudo esgrimen algunos políticos: «El experimento demostró que no tuvimos ningún caso de uso indebido, ningún caso de desvío si es eso lo que temen los políticos».

Francia no está a la altura de sus vecinos europeos

Mientras París duda, otros países ya se han decidido. Alemania, Holanda, Italia, Portugal, Suiza, Reino Unido, Ucrania, Austria y Polonia tienen acuerdos permanentes, a veces con reembolso parcial. En todas partes, el cannabis medicinal forma parte de una vía de atención regulada.

En Francia, el principal obstáculo sigue siendo la publicación de un decreto que defina las condiciones de prescripción, producción y distribución. Sin este texto, el HAS no puede iniciar la evaluación oficial que allana el camino para la autorización y el reembolso.

Las asociaciones esperan ahora una decisión antes del verano de 2026, para evitar que el asunto vuelva a paralizarse por la campaña presidencial de 2027. Mientras tanto, el contraste entre el apoyo abrumador de los franceses y la paralización administrativa sigue creciendo.

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