El cannabis medicinal podría estar relacionado con una disminución de las bajas laborales por motivos de salud. Así lo sugiere un nuevo estudio estadounidense publicado en el Journal of Workplace Behavioral Health, realizado por investigadores de la Universidad de Georgia.
Los investigadores analizaron 423 conjuntos de datos procedentes de la Current Population Survey, que abarcan el periodo comprendido entre enero de 1990 y marzo de 2025. Su muestra incluye 20,3 millones de personas de entre 18 y 61 años, empleadas a tiempo completo o a tiempo parcial.
Tras comparar los periodos anteriores y posteriores a la despenalización del cannabis medicinal en los distintos estados de EE. UU., los autores observan una reducción de aproximadamente el 6,9 % en la probabilidad de declarar una ausencia laboral por motivos médicos.
Sin embargo, este resultado no se observa con el cannabis recreativo: los investigadores no han identificado ningún efecto estadísticamente significativo de la legalización para adultos sobre el absentismo por motivos de salud.
Los oficios que requieren un esfuerzo físico son los más afectados
El efecto observado varía considerablemente según las profesiones. Las reducciones más importantes se dan en los oficios expuestos a esfuerzos físicos repetitivos y a dolores crónicos.
Entre los obreros, montadores y otros trabajadores manuales, la probabilidad de ausentarse por motivos médicos disminuye así en aproximadamente un 39 % tras la despenalización del cannabis medicinal. Se reduce en un 33 % entre los operarios de maquinaria industrial y en un 32 % entre los trabajadores de los servicios sanitarios.
Los trabajadores agrícolas registran una disminución del 18 %, mientras que los sectores de la preparación de alimentos y la construcción registran descensos de aproximadamente el 10 % en cada caso. También se observan efectos entre los juristas, informáticos, comerciales y algunos directivos.
En cuanto a los sectores económicos, el descenso alcanza el 31 % en la fabricación de bienes duraderos y el 16 % en la de bienes no duraderos. La agricultura (-16 %), los servicios personales (-11 %), la construcción (-9 %) y los servicios a empresas (-8 %) también se ven afectados.
¿Qué relación hay entre el cannabis medicinal y las bajas por enfermedad?
Los autores proponen una explicación relacionada principalmente con la gestión de los síntomas. El acceso legal al cannabis medicinal podría facilitar el tratamiento de ciertos dolores crónicos u otros problemas de salud que pueden provocar ausencias laborales.
Esta hipótesis es especialmente relevante para las profesiones físicamente exigentes, en las que los dolores musculares y articulares o las lesiones pueden ser más frecuentes. No obstante, los investigadores precisan que no disponen de datos que permitan observar directamente el consumo individual de cannabis ni los problemas de salud tratados.
El fenómeno también podría inscribirse en un contexto más amplio de sustitución entre tratamientos. Los autores citan, en particular, estudios que han relacionado las leyes sobre el cannabis medicinal con una disminución de determinadas recetas de opioides. No obstante, se trata de posibles mecanismos, y no de variables medidas directamente en este estudio.
Una reducción más acusada entre los trabajadores con menor nivel de estudios
Las diferencias también se aprecian según el nivel de estudios. Los trabajadores con un nivel de estudios secundarios o inferior concentran la mayor parte del efecto observado.
En el caso de las personas que no han terminado la educación secundaria, la despenalización del cannabis medicinal se asocia a una reducción del 36 % del absentismo por motivos de salud en comparación con la media de la muestra.
Los investigadores también observan efectos ligeramente más pronunciados entre los trabajadores de más edad y entre los hombres, aunque los resultados varían según las categorías demográficas.
Un estudio que no mide el consumo de cannabis
Estos resultados deben interpretarse con cautela. El estudio mide un efecto asociado a un cambio en la legislación, y no el efecto directo del consumo de cannabis sobre un trabajador concreto.
Los datos de la Current Population Survey se basan, en particular, en declaraciones individuales. Los investigadores desconocen tanto la cantidad consumida como la frecuencia de consumo o la duración de las ausencias. Tampoco pueden determinar con precisión qué patologías son las causantes de las bajas laborales.
Otra limitación: no se tienen en cuenta en detalle las políticas de los empleadores. En algunos sectores, las pruebas de detección y las políticas de tolerancia cero pueden seguir aplicándose a pesar de la legalización del cannabis medicinal en un estado.
Por lo tanto, el estudio aporta un nuevo elemento al debate sobre el cannabis medicinal y la salud laboral, pero no permite afirmar que el consumo de cannabis reduzca directamente las bajas por enfermedad. Muestra, sobre todo, que en Estados Unidos la evolución de la legislación médica va acompañada de una disminución estadísticamente significativa de las bajas laborales por motivos de salud.