Publicado en septiembre de 2026 en la International Medical Journal, un estudio científico dirigido por investigadores de dos centros hospitalarios de Wrocław, en Polonia, ha analizado los efectos del cannabidiol (CBD) sobre la recuperación y el rendimiento deportivo.
Para ello, los investigadores revisaron los estudios científicos publicados entre 2021 y 2026, analizando, en particular, la influencia del CBD en la recuperación muscular, la resistencia, la fuerza, el sueño y las respuestas psicológicas al esfuerzo.
Sus conclusiones ponen de manifiesto una distinción importante: aunque el CBD podría favorecer la recuperación tras un ejercicio intenso, su eficacia para mejorar directamente el rendimiento deportivo no se ha demostrado.
El CBD podría aliviar las agujetas tras el esfuerzo
Una de las principales conclusiones de esta revisión se refiere a los dolor muscular de aparición tardía (DOMS), más comúnmente conocidos como agujetas, que suelen aparecer entre las 24 y las 72 horas tras un esfuerzo intenso.
Varios estudios indican que el CBD podría contribuir a reducir ciertos marcadores de daño muscular, en particular la creatina quinasa y la mioglobina, cuyas concentraciones en sangre pueden aumentar tras un ejercicio exigente.
En un ensayo clínico, los participantes que recibieron diariamente 67 mg de CBD por vía sublingual durante 15 días informaron de un dolor significativamente menor 48 horas después de una lesión muscular provocada experimentalmente. Su pérdida de fuerza muscular también fue menos pronunciada que la del grupo placebo.
Otro estudio observó una disminución de los marcadores de daño muscular 72 horas después de una sesión de entrenamiento con pesas, tras la administración de una dosis única de 60 mg de CBD.
No obstante, estos resultados deben matizarse. Otros ensayos no han observado ningún efecto significativo, lo que sugiere que la eficacia del CBD depende, entre otras cosas, de la dosis administrada, de su formulación y de las particularidades fisiológicas de cada individuo.
No se ha demostrado ningún efecto sobre el rendimiento deportivo
Si bien los resultados relativos a la recuperación son alentadores, las conclusiones no muestran ninguna mejora en el rendimiento físico. Los ensayos realizados con corredores y ciclistas no han puesto de manifiesto ninguna mejora significativa en los tiempos, la potencia máxima, la economía de carrera o la resistencia tras la suplementación con CBD.
Así, la administración de 300 mg de cannabidiol no permitió mejorar los resultados de una prueba de carrera de dos millas, es decir, unos 3,2 kilómetros. Del mismo modo, una suplementación diaria de 150 mg durante tres semanas no aportó ningún beneficio cuantificable durante un ejercicio en bicicleta estática.
No obstante, los investigadores observaron ciertos cambios fisiológicos, en particular una disminución de la presión arterial sistólica y un aumento del consumo de oxígeno durante el esfuerzo. Sin embargo, estos cambios no se tradujeron en un mejor rendimiento.
Por lo tanto, el CBD podría ayudar a algunos deportistas a recuperarse mejor, sin por ello hacerlos más rápidos, más fuertes o con mayor resistencia.
Aceites, cremas y pomadas: no todas las formas de CBD son iguales
El método de administración del CBD parece desempeñar un papel determinante en los resultados observados. Los investigadores se muestran especialmente cautelosos respecto a la eficacia de las cremas y pomadas con CBD, a pesar de que se comercializan ampliamente para aliviar los dolores musculares.
Los ensayos realizados con preparados que contenían entre 100 y 1 000 mg de cannabidiol no mostraron ninguna reducción significativa de las agujetas, ni ninguna mejora de la fuerza muscular.
Según los autores, la barrera cutánea podría limitar la penetración del CBD en los tejidos musculares profundos, impidiendo así que la molécula actúe de forma suficiente sobre los mecanismos inflamatorios asociados al esfuerzo.
Por el contrario, algunas formulaciones orales y sublinguales, especialmente aquellas que permiten una mejor absorción del cannabidiol, han obtenido resultados más prometedores. Sin embargo, estas observaciones aún no permiten determinar una dosis óptima ni un protocolo de administración aplicable a todos los deportistas.
El sueño, otra vía para la recuperación deportiva
Más allá de los músculos, el CBD también podría intervenir de forma indirecta en la recuperación al influir en la calidad del sueño. Los investigadores mencionan, en particular, una posible reducción del tiempo que se tarda en conciliar el sueño y del número de despertares nocturnos, dos factores que podrían mejorar la recuperación entre entrenamientos.
No obstante, esta hipótesis aún debe confirmarse mediante estudios objetivos realizados con deportistas de alto nivel.
Los resultados también son dispares en lo que respecta a la ansiedad previa a una competición. A pesar de las propiedades ansiolíticas que a menudo se atribuyen al cannabidiol, los ensayos controlados analizados no han demostrado una disminución significativa del estrés previo a la competición.
Por último, los autores mencionan un posible interés del CBD para la neuroprotección, especialmente en los deportes de contacto, donde son frecuentes los traumatismos craneales leves. No obstante, los datos disponibles siguen siendo insuficientes para extraer conclusiones clínicas.