Cannabis medicinal

El primer cultivo de cannabis con fines médicos autorizado en las Islas Canarias

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Las Islas Canarias han entrado oficialmente en el sector del cannabis medicinal con la autorización de la primera plantación autorizada de la región.

Desarrollado por Nivaria Tech en Tenerife, el proyecto ha recibido el visto bueno de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y tiene como objetivo posicionar al archipiélago como un futuro centro de producción de cannabis de calidad farmacéutica.

Situada en unos antiguos terrenos agrícolas, la nueva instalación combina el cultivo, la transformación poscosecha y la fabricación farmacéutica en un mismo complejo. Según la empresa, este enfoque integrado está diseñado para cumplir con las normas de las BPF (Buenas Prácticas de Fabricación) de la UE, al tiempo que mejora la eficiencia y la calidad de los productos.

El clima natural ofrece una ventaja competitiva

Una de las principales ventajas del proyecto reside en las condiciones ambientales únicas de las islas. Según Valeriano Rodríguez, director de la planta de Nivaria Tech, el clima local permite que las plantas de cannabis se beneficien de ciclos de luz natural difíciles de reproducir en otros lugares.

«Otros fabricantes, tanto en Europa como en Estados Unidos, trabajan con luz artificial, mientras que nosotros vamos a desarrollar nuestros principios activos gracias a la luz solar. Esperamos así que los quimiotipos que ya poseen las plantas puedan expresarse plenamente bajo la influencia del estrés lumínico solar, y no bajo la de una iluminación artificial», precisa el Sr. Rodríguez.

La combinación de una insolación constante, los vientos alisios y las escasas variaciones de temperatura crea condiciones especialmente propicias para el cultivo al aire libre. Estas características también permiten a la empresa alcanzar un ciclo de producción rápido, con seis cosechas al año gracias a rotaciones de cultivos cada 60 días.

Tecnología y trazabilidad en el centro del proyecto

Más allá del cultivo, Nivaria Tech ha puesto el énfasis en la tecnología y las normas farmacéuticas. La empresa ha desarrollado y patentado su propio software de trazabilidad de las plantas, que permite seguir cada etapa de la producción, desde la clonación hasta el cultivo, pasando por la cosecha, el envasado y los análisis de laboratorio.

La instalación también integra sistemas avanzados de control de la contaminación, en particular generadores de peróxido de hidrógeno y una tecnología de criopasterización diseñada para eliminar la contaminación bacteriana mediante tratamiento en frío. Según la empresa, actualmente solo hay tres máquinas de este tipo en funcionamiento en toda Europa.

Las medidas de seguridad son igualmente rigurosas. Las instalaciones están sometidas a vigilancia continua, con personal de seguridad armado, infraestructuras reforzadas y un búnker dedicado al almacenamiento de material farmacéutico, elementos todos ellos necesarios para cumplir con la normativa farmacéutica europea.

«Nuestro proyecto nos permite no solo ser la primera empresa de las Islas Canarias en obtener esta solicitud y esta autorización, sino también posicionarnos como una empresa comprometida con el saber hacer, la economía circular y el uso de energías renovables para la producción de energía (…) «Buscamos producir un medicamento para que el usuario final viva una experiencia. No solo en su uso, sino también en su trazabilidad», precisó.

Una ambición más amplia para las Islas Canarias

La empresa estima que podría contribuir a crear un ecosistema más amplio de fabricación farmacéutica en una región que actualmente importa medicamentos, pero que cuenta con escasa capacidad de producción local. Rodríguez sostiene que una normativa más clara y un mayor apoyo institucional podrían animar a otros fabricantes farmacéuticos a establecerse en el archipiélago.

«Tanto a nivel del Ministerio de Sanidad como a nivel del Estado, se podría crear una sinergia que permitiera a las Islas Canarias disponer de una delegación de la AEMPS y de un servicio de inspección para los fabricantes. En la actualidad, muchos fabricantes de principios activos dan marcha atrás, porque no existe nada y no quieren ser los primeros en ponerlo en marcha. Hemos sentado un precedente, no solo en el ámbito del cannabis, sino también para cualquier producto farmacéutico», defiende.

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