El cantón de San Galo ha puesto en marcha oficialmente uno de los mayores proyectos piloto sobre el cannabis de Suiza, que permite a hasta 5.000 consumidores adultos acceder legalmente a productos derivados del cannabis.
Esta iniciativa, liderada por la Asociación Suiza de Investigación sobre el Cannabis en colaboración con la Universidad de Zúrich y elInstituto KOF de la ETH de Zúrich, tiene como objetivo proporcionar a los responsables políticos datos fiables sobre las repercusiones del consumo regulado de cannabis por parte de los adultos.
En San Galo, entre 3 300 y 5 000 participantes repartidos en 42 municipios deberían formar parte del proyecto durante un periodo de hasta cinco años.
Estudio de los efectos del acceso legal al cannabis
Al igual que los demás proyectos piloto, el objetivo principal del estudio es examinar los impactos sociales, económicos y sanitarios de un acceso regulado al cannabis. Los investigadores también esperan comprender mejor cómo un suministro legal puede afectar al mercado ilícito.
Según los organizadores, el proyecto pretende establecer «una base de investigación sólida para el consumo recreativo regulado del cannabis en Suiza». El estudio se centrará en los hábitos de consumo, las medidas de prevención, las consecuencias para la salud y los efectos sociales más amplios asociados al acceso legal.
La metodología científica se basa en un ensayo controlado aleatorio, considerado el estándar de oro en materia de investigación empírica. Este enfoque está diseñado para generar datos fiables que puedan servir de base para futuras decisiones políticas relativas a la regulación del cannabis.
Acceso legal a flores, hachís, vaporizadores y productos comestibles
Los participantes seleccionados para el estudio tendrán acceso a una gama de productos a base de cannabis sometidos a pruebas de laboratorio, entre los que se incluyen flores de cannabis, hachís, cigarrillos electrónicos, aceites de THC, gominolas y chocolates con cannabis, suministrados por Alpina Pharma, SwissExtract, Charlies Lab o incluso Alpen Group, que distribuye las gominolas de la empresa estadounidense Wana Brands, propiedad de la filial estadounidense de Canopy Growth.
Muestras de los productos disponibles en San Galo
Los organizadores precisan que todos los productos se someterán a pruebas de calidad y seguridad, lo que garantiza que estén libres de contaminantes como pesticidas o aditivos no autorizados. Los participantes podrán adquirir estos productos bien en puntos de venta específicos, bien en farmacias colaboradoras, o bien a través de un servicio de entrega a domicilio.
El centro de acogida del proyecto está situado en el centro de la ciudad de San Galo, mientras que ya se ha habilitado un punto de venta en la localidad de Wil. Se espera que otras farmacias colaboradoras se sumen a la red.
Un estudio en dos fases
El proyecto de San Galo se divide en dos fases distintas.
La primera fase se centra en la disposición de los participantes a pagar por productos legales a base de cannabis. Con una duración de unas diez semanas, incluye encuestas destinadas a evaluar el comportamiento de los consumidores y su sensibilidad a los precios en un mercado regulado.
Al término de esta fase inicial, los participantes se distribuyen aleatoriamente en uno de los tres grupos para el estudio a largo plazo. Las personas de los grupos A y B pueden adquirir legalmente productos derivados del cannabis a lo largo de todo el periodo de estudio, mientras que las asignadas al grupo C no tienen acceso legal a ellos.
Los investigadores afirman que la comparación de los resultados entre estos grupos permitirá medir los efectos del acceso legal al cannabis con un alto grado de rigor científico.
Los participantes también responderán a encuestas en línea periódicas a lo largo del proyecto. Estos cuestionarios permitirán hacer un seguimiento de la evolución de los hábitos de consumo, los indicadores de salud y las actitudes hacia el cannabis a lo largo del tiempo.
Suiza mantiene su enfoque basado en la evidencia
Suiza se ha consolidado como uno de los laboratorios más activos de Europa en materia de experimentación con políticas relacionadas con el cannabis. En lugar de aplicar inmediatamente una legalización a escala nacional, las autoridades suizas han optado por autorizar proyectos piloto locales bajo una estricta supervisión científica, además de respetar el marco de los convenios internacionales que permiten el uso del cannabis con fines científicos.
La iniciativa de San Galo se suma a otros seis estudios similares que se están llevando a cabo en Zúrich, Basilea y en otras regiones.