Cannabis medicinal

Se anuncia un nuevo calendario para la implantación del cannabis medicinal en Francia

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Tras un incalculable e incomprensible número de aplazamientos, las autoridades sanitarias francesas han anunciado un nuevo calendario para el predespliegue del cannabis medicinal.

En el centro de este relanzamiento: la inminente presentación del proyecto de decreto que permite a la Haute Autorité de Santé (HAS) evaluar el reembolso de los medicamentos a base de cannabis, así como la publicación de los textos que autorizan a las empresas acreditadas a entrar de lleno en la fase de comercialización.

Durante los debates organizados junto a Cannabis Europa Paris 2026, se nos confirmó que los equipos de la anterior ministra de Sanidad, Yannick Neuder, se habían «olvidado» de firmar el esperado decreto, un retraso que podría haberse evitado y que retrasaba aún más el acceso de los pacientes a un marco permanente.

Este anuncio se produce tras la reunión de consulta del 18 de febrero de 2026, organizada por la Direction générale de la santé (DGS) y la Direction de la sécurité sociale (DSS). Las autoridades han indicado que desean ultimar, con las partes interesadas, el proyecto de decreto por el que se enmarca la evaluación de la HAS en el plazo de un mes, para su publicación prevista a finales de junio.

Otros dos decretos, ya listos, deberían publicarse simultáneamente. Permitirán a las empresas autorizadas superar el estricto marco de I+D e iniciar el proceso de comercialización. Si se cumple el calendario, el dictamen final del HAS se espera para octubre o noviembre de 2026. En caso de dictamen favorable, las primeras prescripciones en régimen de derecho común podrían llegar en 2027, año de elecciones presidenciales y, por tanto, excusa preparada para no hacer nada.

La cuestión del reembolso

Para simplificar las cosas, el modelo de reembolso propuesto se basa en una estructura de cuatro niveles: 65% para una prestación terapéutica mayor, 30% para una prestación moderada, 10% para una prestación menor y 0% en caso de prestación médica considerada insuficiente.

En la práctica, y como ya escribimos en nuestro informe 2025 sobre el cannabis medicinal en Francia, los porcentajes indicados no reflejan necesariamente el coste final que deberán asumir los pacientes. Una gran parte de las personas que pueden acogerse a esta medida padecen enfermedades de larga duración (ALD), lo que les da derecho a un reembolso del 100% por parte del sistema de seguro de enfermedad francés. Sin embargo, la aplicación exacta de este principio a los medicamentos a base de cannabis sigue siendo objeto de debate.

La tarificación se estructurará según categorías homogéneas de productos. Las especialidades se agruparán según su forma farmacéutica, composición y características clínicas, y se fijará un precio único para cada categoría. Este precio será válido durante tres años, con posibilidad de revisión al alza o a la baja si surgen nuevos datos clínicos.

Este mecanismo ya está suscitando dudas en el sector. La ausencia de diferenciación de precios y la prohibición de la promoción limitarán los resortes de la competencia. En este contexto, la competencia podría centrarse principalmente en los costes de producción. Los operadores con costes elevados, y en particular algunos operadores extranjeros enfrentados a las exigencias del modelo farmacéutico francés, podrían tener dificultades para recuperar terreno. Por el contrario, los aceites importados de países con bajos costes de producción podrían disfrutar de una ventaja competitiva sobre los productos fabricados en Francia.

De la experimentación a la generalización

Como señala Mado Gilanton, presidente de la asociación Apaiser S&C, han hecho falta «7 años y 6 meses después de los trabajos iniciales de la ANSM» para que Francia empiece a avanzar hacia la generalización del uso del cannabis medicinal, al término de una experimentación nacional que debía durar tres años y que se hizo para validar el circuito de dispensación del cannabis medicinal a los pacientes.

Durante este periodo, sólo se reclutaron 2.761 pacientes. Además de validar el circuito de prescripción, dos evaluaciones oficiales informaron de una mejora significativa de los síntomas, sobre todo en personas que sufrían dolores relacionados con el cáncer, epilepsia resistente a los medicamentos y dolores crónicos que no se aliviaban con las terapias existentes. No se observaron efectos secundarios inesperados.

En la actualidad, unos 700 pacientes continúan su tratamiento con una dispensa especial. Una carta de apoyo ministerial garantizaba inicialmente la continuidad de la atención hasta el 31 de marzo de 2026. La Ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, prorrogará esta medida hasta el 31 de diciembre de 2026, para evitar cualquier interrupción mientras se ultima el marco reglamentario.

Más de 400.000 pacientes en Francia podrían ser elegibles con las patologías actuales que legalmente podrán ser tratadas, como último recurso.

¿Un momento estratégico para Francia?

La presentación del modelo de reembolso coincidió con el regreso de Cannabis Europa a París para la segunda edición tras la de 2019. Al inaugurar el evento, Stephen Murphy, consejero delegado de Prohibition Partners, dijo a los asistentes: «Hemos pasado de la cuestión de si el cannabis medicinal es legítimo a la cuestión de conseguir realmente que el cannabis medicinal llegue a manos de los pacientes.» Y añadió que «Francia es probablemente, en mi opinión, uno de los debates europeos más importantes de este año.»

Los próximos meses determinarán si Francia puede traducir la claridad normativa en una realidad operativa. Y dado el número de veces que se ha anunciado la generalización, no se pueden descartar novedades.

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