Bastaron unas pocas palabras. El martes por la noche, durante un cara a cara organizado por la cadena TVA en el marco de la campaña electoral de Quebec, Christine Fréchette, primera ministra saliente y líder de la Coalición por el Futuro de Quebec (CAQ), mantuvo un intercambio con el líder del Partido Liberal de Quebec, Charles Milliard. El debate se caldeó rápidamente. Al ser atacada por el balance de su gobierno, Christine Fréchette replicó:
«La única empresa que habéis traído a Bécancour es una empresa de marihuana».
Una frase destinada a golpear a su adversario político, pero que no ha pasado desapercibida para quienes trabajan en la «empresa de marihuana» en cuestión.
Greentone en medio de la contienda política
La empresa a la que se refiere es Greentone, un productor canadiense de cannabis que cuenta, entre otras, con instalaciones en Bécancour. El propio alcalde de Bécancour, Pascal Blondin, se mostró sorprendido por la declaración de la primera ministra saliente. Pero la reacción más virulenta provino de la Asociación Quebequense de la Industria del Cannabis y el Cáñamo (AQIC).
Su director general, Pierre Leclerc, afirma haberse quedado «boquiabierto» al escuchar el comentario. La organización considera que esas declaraciones son estigmatizantes y exige una disculpa pública por parte de Christine Fréchette.
«Cuando se apunta a un sector para describrir o, en cualquier caso, atacar a un adversario político, sin duda resulta peyorativo», explicó Pierre Leclerc a la Agencia QMI.
Según él, la asociación recibió, ya al día siguiente del debate, numerosas reacciones de empresarios y trabajadores del sector, pero también de empleados de la Société québécoise du cannabis (SQDC), quienes habrían calificado la declaración de «degradante» y «despectiva».
«Es una industria legítima»
Los empresarios se expresaron en el mismo sentido. Dany Lefebvre, fundador del Grupo Chanv y activo desde hace trece años en la industria del cáñamo, explicó a la emisora 106.9 Mauricie que se quedó «conmocionado» al escuchar la declaración.
«Es una industria legítima», recordó, al considerar que una empresa del sector debería ser tratada como cualquier otra empresa legal.
El episodio aborda así una cuestión habitual en la industria canadiense del cannabis: casi ocho años después de la legalización del cannabis en Canadá, el sector sigue teniendo que lidiar con el estigma asociado a la planta. Y el uso de la palabra «marihuana» como chiste político es precisamente lo que provoca la reacción de sus representantes.
Una industria que recuerda su peso económico
La AQIC también ha aprovechado la polémica para recordar el peso económico del sector en Quebec.
Según los datos facilitados por la asociación, la industria quebequense del cannabis y el cáñamo habría generado más de 8 000 puestos de trabajo en 2024, habría aportado 1.36 mil millones de dólares canadienses al PIB de Quebec y generado unos 450 millones de dólares de ingresos públicos netos.
En otra intervención ante los medios, Pierre Leclerc también mencionó más de 5 mil millones de dólares en inversiones y unos 8 200 puestos de trabajo directos relacionados con el sector, al tiempo que subrayó que este no se limita al cannabis para adultos, sino que incluye, en particular, el cáñamo y sus aplicaciones en materiales o en el sector textil.
Estos argumentos económicos hacen que, para el sector, resulte especialmente delicado que se utilice a una empresa de cannabis como ejemplo negativo en un debate dedicado precisamente a las inversiones y a la actividad industrial.
La observación de Christine Fréchette habrá logrado, por tanto, algo que la campaña electoral quebequense probablemente no tenía previsto incluir en su programa: volver a situar el reconocimiento económico de la industria del cannabis en el centro del debate.
La AQIC espera ahora una disculpa pública de la primera ministra saliente.
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