Una reciente investigación del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del Departamento de Agricultura de EEUU sugiere que las raíces de Cannabis sativa L. contienen compuestos bioactivos de potencial interés para la investigación del cáncer.
Una anomalía química conduce a un gran descubrimiento
El avance comenzó en el Centro Nacional de Investigación de Utilización Agrícola de Peoria, Illinois. Mientras realizaba análisis químicos rutinarios en raíces de cáñamo, el químico Dr. Korey Brownstein observó varias señales desconocidas. Una investigación más profunda reveló que estos picos correspondían a un grupo de moléculas llamadas neolignanos, una clase de compuestos derivados de plantas raramente asociados con el cáñamo.
Tras tres años de compleja extracción, purificación y análisis estructural, el equipo de Brownstein consiguió aislar cuatro neolignanos distintos de raíces de cáñamo. Era la primera vez que se caracterizaban completamente estos compuestos a partir de esta parte de la planta. Dos de ellos fueron identificados como dadahol A y dadahol B, moléculas ya citadas en otras especies botánicas, pero nunca confirmadas en el cáñamo con este nivel de detalle.
Los resultados se han publicado en el Journal of Cannabis Research
Moderados efectos citotóxicos observados en modelos de laboratorio
Para evaluar la relevancia biológica de estos neolignanos, el equipo del ARS colaboró con científicos del Laboratorio de Oncología Pediátrica de la Universidad Médica de Peoria, en Illinois. En condiciones controladas de laboratorio, los compuestos aislados se probaron en varias líneas celulares de cáncer pediátrico, incluyendo modelos de neuroblastoma, hepatoblastoma y linfoma de Hodgkin.
Los resultados mostraron que las fracciones que contenían dadahol A y dadahol B presentaban una actividad citotóxica moderada, reduciendo la viabilidad de las células cancerosas. De los compuestos ensayados, el dadahol A mostró sistemáticamente los valores IC50 más bajos en varias líneas celulares, lo que indica un mayor efecto inhibidor sobre la proliferación celular.
«Perfeccionar y comprender el efecto de esta molécula en los cánceres pediátricos abrirá nuevas alternativas para los cánceres infantiles que no responden a las terapias actuales», afirmó el equipo de investigación del ARS. Es importante señalar que los investigadores subrayan que se trata de resultados in vitro en fase inicial y que aún queda trabajo por hacer antes de que pueda contemplarse cualquier aplicación terapéutica.
El equipo de investigación se centra ahora en intensificar la extracción y llevar a cabo estudios más exhaustivos en una gama más amplia de líneas celulares de cáncer. En el futuro se intentará aclarar los mecanismos de acción de estos neolignanos, incluidos sus efectos sobre los ciclos celulares y la muerte celular programada.
De subproducto agrícola a cultivo de valor añadido
Más allá de sus implicaciones biomédicas, este descubrimiento podría tener importantes consecuencias económicas para el sector industrial del cáñamo.
Las raíces suelen desecharse o enterrarse en los campos, sin generar ingresos directos. La identificación de compuestos de interés farmacéutico podría cambiar esta situación. «Si consideramos el cáñamo como un cultivo polivalente, podemos ampliar sus aplicaciones y su mercado: papel, semillas, fibras y ahora, potencialmente, compuestos farmacéuticos a partir de las raíces», afirma Brownstein.