La muerte de un hombre detenido por liar un porro en el distrito 20 de París plantea muchos interrogantes. Más allá de las circunstancias precisas de la tragedia, que ahora están siendo examinadas por los tribunales, el caso pone de relieve las consecuencias prácticas de la prohibición del cannabis en Francia, sobre todo en lo que se refiere al mantenimiento del orden público y al tratamiento de los llamados delitos menores.
Un control de tráfico por un porro de cannabis
Los hechos tuvieron lugar el miércoles por la noche, en el este de París, cuando agentes de policía de las brigadas territoriales de contacto (BTC) observaron a un hombre liándose un porro de cannabis en el espacio público. Según la fiscalía, los agentes «lo vieron liando un porro de cannabis«, lo que motivó su detención.
La intervención degeneró rápidamente según relataron los policías. Al parecer, el hombre se rebeló al ser detenido y los policías iniciaron una fase de contención. Siempre según la información facilitada por las autoridades judiciales, los agentes utilizaron una pistola de impulsos eléctricos, «en modo contacto«, aplicada en la pantorrilla para someterlo.
Durante esta parada, el hombre cayó al suelo y arrastró consigo a dos policías. Por el momento, no hay pruebas para determinar si esta caída tuvo un papel directo en la muerte, pero es uno de los hechos que está examinando la investigación.
Llevado a la Comisaría del distrito XX, el hombre fue puesto bajo custodia policial. Las primeras comprobaciones revelaron que no había superado la prueba de alcoholemia. Sin embargo, estaba en posesión de documentos administrativos falsos y «material parduzco parecido al cannabis«, según la fiscalía.
Herido en la ceja, tuvo que ser trasladado al hospital para ser atendido.
Mientras esperaba este traslado médico, el hombre fue colocado en un banco dentro de la comisaría. Fue en ese momento cuando la situación cambió. Siempre según las autoridades, se cayó del banco en el que estaba sentado y perdió el conocimiento.
A pesar de la rápida intervención de los servicios de emergencia, el hombre falleció en el acto. Aún no se han determinado las circunstancias exactas de la caída, ni las causas médicas de la muerte. Por el momento, no se ha establecido ninguna relación formal entre el uso de la pistola eléctrica, la lesión sufrida o cualquier malestar previo.
Una investigación judicial y la IGPN remitieron
Ante la gravedad de los hechos, la Fiscalía de París ha abierto una investigación sobre «averiguaciones de las causas de la muerte». Esta calificación judicial permite examinar todos los elementos médicos, técnicos y contextuales sin presumir, en esta fase, una infracción penal.
La Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), a menudo denominada la «policía de la policía», estuvo presente «en observación«, junto a un magistrado de la fiscalía. El cuerpo de la víctima fue trasladado al instituto médico forense para que se le practicara la autopsia, paso clave para determinar la causa exacta de la muerte.
La investigación ha pasado a manos de la comisaría central de París.
Aunque las autoridades piden prudencia a la espera de los resultados de la autopsia y las investigaciones, la muerte de un hombre detenido por liar un porro plantea, una vez más, la cuestión del significado y las consecuencias del actual marco legal que rodea al cannabis en Francia.