El Parlamento de la isla de Granada ha aprobado las enmiendas al Proyecto de Ley sobre el Abuso de Drogas (Prevención y Control), 2026, que descriminaliza el cannabis para adultos al tiempo que sienta las bases para una futura industria del cannabis medicinal y del cáñamo.
Esta reforma marca un cambio de enfoque, pasando de una prohibición punitiva a un marco basado en la salud pública, la justicia social y consideraciones económicas. Aunque los debates revelaron diferencias sobre los límites de edad y el impacto social, la legislación recibió finalmente el apoyo bipartidista.
Licencias de posesión y cultivo y prohibición del consumo público
La nueva legislación permite a los adultos poseer hasta 56 gramos de cannabis y 15 gramos de resina de cannabis. También elimina de la penalización el cultivo doméstico, permitiendo hasta cuatro plantas por hogar para uso privado, ya sean consideradas medicinales u hortícolas.
La reforma no es, sin embargo, una legalización total. El consumo público sigue prohibido, con sanciones fijas, incluidas restricciones cerca de escuelas y edificios públicos. Las autoridades han dejado claro que el proyecto de ley no crea un mercado recreativo.
«Nuestra política de despenalización irá acompañada de una estricta normativa para proteger a los jóvenes, así como de una vigorosa campaña de educación pública y una dura represión de la conducción bajo los efectos de las drogas. El uso médico sigue estando controlado y el uso recreativo no está permitido en este proyecto de ley. El Gobierno está anteponiendo la salud y la seguridad a los beneficios económicos a corto plazo», declaró Phillip Telesford, Ministro de Sanidad y Jefe de Gobierno de Granada.
La edad mínima se fija en 21 años tras el debate parlamentario
Uno de los puntos de discordia fue la edad legal para la posesión de cannabis. El primer ministro Dickon Mitchell ha admitido que inicialmente estaba a favor de fijar la edad mínima en 18 años, la edad de responsabilidad civil en Granada.
«Hubo un acalorado debate, íbamos y veníamos… si eres adulto, eres adulto, 18 son 18, reconocemos los 18, puedes conducir, puedes votar, puedes casarte, así que desde mi punto de vista, se te debería permitir tener 18 años si quieres, pero yo estaba en minoría», declaró Mitchell al Parlamento.
Añadió que la opinión de los expertos había influido en última instancia en su decisión: «Así que me remito amablemente a los expertos médicos, a los expertos en salud mental que reconocen que a los 18 años el cerebro todavía se está desarrollando»
Según la ley modificada, sólo los adultos de 21 años o más pueden poseer cannabis legalmente.
Derechos de los rastafaris y medidas de justicia social incluidas
El proyecto de ley afirma el derecho constitucional de las comunidades rastafaris a tener consumo sacramental de cannabis en lugares de culto registrados y en eventos religiosos designados, con licencias de cultivo.
La legislación también introduce disposiciones radicales de justicia social, incluida la eliminación automática de los antecedentes penales por determinados delitos menores relacionados con el cannabis. También se suprimirán las causas judiciales en curso relacionadas con pequeñas cantidades.
Mientras que los adultos tendrán un acceso legal limitado, las medidas de protección para los menores siguen siendo estrictas. El suministro de cannabis a menores de 21 años conlleva penas severas. Para quienes tengan entre 18 y 20 años y estén en posesión de cannabis, la ley sustituye el procesamiento penal por rehabilitación y asesoramiento obligatorios, garantizando que no se creen antecedentes penales.
«Granada es hoy una de las últimas jurisdicciones en avanzar hacia la despenalización del cannabis y, en última instancia, hacia la creación de una industria del cannabis medicinal», declaró la fiscal general Claudette Joseph, señalando que el cannabis seguirá siendo una sustancia controlada con delitos y mecanismos de aplicación claramente definidos.
Hacia un marco regulador del cannabis medicinal
Aunque el proyecto de ley se centra en la despenalización, sienta las bases legales para un sector del cannabis medicinal regulado. El Gobierno tiene previsto desarrollar una política nacional integral sobre el cannabis en un plazo de tres a seis meses, que abarcará el cultivo, el procesamiento, la investigación y el uso médico.
Con esta reforma, Granada se une a un creciente número de países caribeños que están reajustando sus leyes sobre el cannabis, tras la común decisión de legalizar el cannabis de una forma u otra.